Pescado crudo

Qué no puede comer una embarazada

El embarazo es un proceso complejo a nivel hormonal y metabólico. La formación del feto exige de la madre una cantidad enorme de nutrientes clave, razón por la cual la alimentación saludable y el consumo de suplementos vitamínicos se convierten en una obligación ineludible. También es una buena idea eliminar de la dieta algunos alimentos con potencial de riesgo para la salud.

Las siguientes líneas contienen recomendaciones relacionadas con los diversos alimentos que se encuentran prohibidos durante el embarazo y aquellos cuya ingesta deberías evitar todo lo posible para garantizar el desarrollo saludable y sin complicaciones del feto. Por supuesto, recuerda que son consejos nutricionales que no sustituyen las indicaciones expresas de tu médico especialista.

¿Qué alimentos no debería comer una embarazada?

Se calcula que la dieta de una embarazada se encuentra en torno a las 2300 – 3000 calorías diarias, dependiendo de diferentes factores como la constitución física, el nivel de actividad física, etc. La dieta de una embarazada no se distancia demasiado de cualquier otro patrón alimenticio saludable, solo pone atención sobre los riesgos ofrecidos por algunos alimentos.

En el listado de alimentos que una embarazada debería evitar, principalmente por problemas relacionados con la seguridad alimentaria, incluye los productos no pasteurizados y las carnes crudas. Veamos en detalle cada uno de los elementos en la lista y el motivo de su prohibición en la dieta prenatal.

Pescado crudo y mariscos

Las mujeres embarazadas deberían evitar por completo el consumo de pescados con alto contenido de mercurio, tales como la caballa, el atún, el bacalao y el pez espada. Si además eres amante del sushi, tendrás que reprimir unos meses tus deseos de comer pescado crudo o mariscos, pues estos pueden contener bacterias y parásitos dañinos para la salud.

Quesos fabricados a partir de leche sin pasteurizar

Existe una larga lista de quesos fabricados a partir de leche sin pasteurizar que deberán excluirse de la dieta. Por ejemplo, quesos blandos como el brie, feta y el camembert. Estos pueden estar contaminados por bacterias como la listeria, capaz de desencadenar diversas enfermedades infecciosas que no deseamos durante el embarazo.

Leche y zumos sin pasteurizar

Lo mismo ocurre con los zumos y leche sin pasteurizar. Durante los meses del embarazo es preferible evitar los zumos sin pasteurizar, pues estos pueden estar contaminados con E. Coli, listeria, salmonela y otros géneros bacterianos que ocasionan diferentes enfermedades en el ser humano.

Huevos crudos

Los huevos crudos y las preparaciones que los contengan como es el caso de la masa para galletas y la mezcla para pasteles cruda, deben evitarse por la misma razón anterior. El huevo debe ingerirse pasteurizado o en su defecto, cocido por completo. Considera vigilar que no estés consumiendo aderezos y salsas que incluyan huevo crudo, como la mayonesa casera.

Carnes rojas y de aves poco cocidas

Otra prohibición en tu dieta serán las carnes crudas y poco cocidas, sean carnes rojas o de aves de corral, pues estas también pueden contener la bacteria listeria que solo desaparece tras la correcta cocción de los alimentos. Los patés refrigerados y cualquier clase de embutido se encuentran prohibidos, excepto aquellos que se encuentren cocidos.

Brotes crudos

A pesar de su gran valor nutricional, los brotes crudos como alfalfa, rábano, trébol, judías, deben ser cocinados en agua hirviendo antes de ser ingeridos, con el objetivo de reducir las probabilidades de que alojen bacterias que puedan ser ingeridas por accidente y causar perjuicio a tu salud. Las frutas y verduras deberían lavarse y desinfectarse muy bien antes de ser ingeridas.

Por otro lado, aunque no se encuentran prohibidos, hay una lista de alimentos cuyo consumo deberías reducir al mínimo posible entre ellos:

  • Carbohidratos y comida basura. La comida rápida, basura o chatarra se encuentra asociada a un nivel alto de grasas, carbohidratos y elementos dañinos para el organismo. Por supuesto, sabemos que esta clase de alimentos pueden ser los que mayor ansiedad y antojos generan durante el embarazo, pero deberías limitar su consumo todo lo posible.
  • Cafeína. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el exceso de cafeína en la mujer embarazada se encuentra relacionado con riesgo de daños al feto y recién nacidos bajos de peso. La recomendación es reducir al mínimo posible el consumo de cafeína durante el periodo de gestación.

Consejos de alimentación saludable para mujeres embarazadas

Siendo un periodo caracterizado por cambios hormonales, físicos, emocionales y mentales, las mujeres necesitan garantizar una dieta saludable que permita la obtención de todos los nutrientes que el cuerpo va a necesitar para el mantenimiento de la salud de la madre y el crecimiento adecuado del bebé.

En este sentido, te conviene apuntar las siguientes recomendaciones sobre alimentación saludable para mujeres embarazadas:

  1. Tu alimentación debería ser lo más variada posible, incluyendo productos de todos los grupos nutricionales, alimentos ricos en proteínas animales y vegetales así como hidratos de carbono.
  2. Conviene que ingieras abundante agua, incrementes el consumo de cítricos, lácteos y derivados lácteos. Con esto conseguirás mejorar el funcionamiento de tu sistema inmune y conseguir mayor protección contra enfermedades.
  3. Evita el ayuno. Procura no olvidar el desayuno y si te aburres de los sabores, prueba frutas y cereales enriquecidos.
  4. Ingiere suficiente cantidad de alimentos que contengan fibra como verduras, vegetales, granos integrales, cereales integrales y frijoles. La fibra te ayudará a mejorar el tránsito intestinal, el cual suele alterarse conforme avanzan los meses de embarazo.
  5. Prefiere los refrigerios saludables. Las galletas integrales, el yogurt descremado y las frutas son excelentes opciones para lidiar con la ansiedad de comer ‘por dos’.
  6. Consume todas las vitaminas que tu médico tratante recomiende. En la lista de suplementos suele incluirse el omega-3, ácido fólico, hierro, calcio y vitamina D, aunque los suplementos prenatales contienen también vitaminas A, C y E.
  7. Prefiere las grasas monoinsaturadas como la que se obtiene en el aceite de oliva extra virgen, el aguacate, dejando a un lado las grasas trans contenida en la comida rápida y una gran variedad de snacks abundantes en calorías vacías.

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