Diverticulitis

Qué puedo comer con diverticulitis

La diverticulitis es una inflamación de los divertículos, pequeños sacos que pueden aparecer en lugares débiles del colon. Su presencia suele manifestarse con un conjunto de síntomas como fiebre, náuseas, dolor abdominal, escalofríos, cólicos, estreñimiento y diarrea en algunos casos. Respecto a los cuidados, el médico tratante recomendará el consumo de alimentos ricos en fibra.

Esta inflamación se produce debido a diversidad de factores, entre ellos la motilidad intestinal, la dieta, la flora intestinal y alteraciones del tejido conjuntivo. Una de las pruebas médicas más fiables para su detección es la colonoscopia. Un 80% de las personas con divertículos no llega a manifestar ningún síntoma ni problemas clínicos, aunque siempre es buena idea mantener el equilibrio de nutrientes.

¿Qué alimentos puedo comer si tengo diverticulitis?

Cuando ocurre la manifestación clínica de la diverticulitis, además del tratamiento correspondiente, será necesaria una terapia nutricional para permitir que el sistema digestivo pueda descansar un poco. Si padeces diverticulitis, la dieta apropiada será obligatoriamente libre de fibras de forma temporal.

Durante los primeros días manifestando síntomas, es importante limitar la dieta a líquidos transparentes como:

  • Caldo de pollo o carnes rojas.
  • Jugos de fruta sin pulpa, como el jugo de naranja y manzana.
  • Gelatina.
  • Agua.
  • Helados sin trozos de fruta o pulpa de fruta.
  • Café, té e infusiones.

Lo que se busca es eliminar toda la fibra de forma temporal para generar pocos residuos. Esto implica eliminar el pan, los cereales integrales, las frutas, legumbres, verduras y hortalizas que resulten muy fibrosas.

También es necesario evitar en la dieta:

  • Alimentos irritantes: como es el caso de los picantes.
  • Eliminar las grasas saturadas.
  • Comer con calma.

Estas recomendaciones son indispensables para los primeros 3-4 días con diverticulitis. Conforme pase el tiempo y se vayan produciendo mejoras en el paciente, el especialista se encargará de dar nuevas recomendaciones sobre la dieta. En este caso, es probable que se vayan reintroduciendo alimentos bajos en fibra en nuestra rutina alimenticia.

Por ejemplo, se añadirán a la dieta los siguientes alimentos:

  • Frutas enlatadas y también frutas cocidas a las cuales se les ha eliminado la cáscara.
  • Verduras enlatadas o cocidas, sin cáscara.
  • Huevos, aves de corral y pescados.
  • Pan blanco.
  • Jugos de frutas sin pulpa.
  • Cereales bajos en fibra.
  • Leche y derivados lácteos.
  • Pasta y arroz blanco.

Fase de mantenimiento y prevención

Cuando han remitido los síntomas de diverticulitis, entonces el paciente se debe mantener con una dieta preventiva donde priman los hábitos saludables. Durante esta fase se aconseja lo siguiente:

  • Evitar las grasas utilizando técnicas de cocción de alimentos como la cocción al vapor y a la plancha.
  • Hidratar correctamente el cuerpo, consumiendo dos litros y medio de agua cada día.
  • Incluir en tu dieta todos los alimentos con fibra que fueron limitados durante la fase anterior de diverticulitis.
  • Reducir al máximo el consumo de azúcares refinados.
  • Limitar el consumo de lácteos enteros.
  • Evitar excitantes del sistema nervioso como los tés con mucha teína (´té rojo y té negro), el alcohol, los destilados y fumar.

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